Los Nuevos Clásicos
Jueves, Febrero 19th, 2009Pocos pero definitivos son los momentos en los que uno ve algo por un instante y sabe que está destinado al éxito. Recuerdo, por ejemplo, la primer vez que vi jugar a Lionel Messi quien, por cierto, acababa de cumplir 17 años y entró en el segundo tiempo de un Barcelona-Atlético Rediez o Sporting Mogollón, yo que sé. Lo que se quedó en la memoria selectiva fue un pase al pequeño Messi al borde del área, en la punta izquierda. Y el mequetrefe puntea el balón y lo mete bombeadito en el ángulo contrario de la portería, a 5 metros del portero. Y dije: este tipo será grande. También me pasó la primer vez que vi Pulp Fiction: sólo al ver los créditos supe que iba a ver algo para siempre. Igual pasa con las canciones, como cuando escuchaste The Whole Of The Moon de los Waterboys, Heartbeats de The Knife o A Cara o Cruz de Radio Futura, o cualquiera de sus preferencias eternas. Así también pasa con cualquier profesión y en cualquier expresión o con una mujer u hombre. En el lado publicitario hay algunos que nos ponen la piel chinita, que hasta nos hacen olvidar que nos están vendiendo algo que al rato sentiremos que necesitaremos. He aquí:

